sábado, 25 de septiembre de 2010

SECULARIDAD

Una de las características de la modernidad, como lo citó el profesor, lo es la secularidad, noción que me parece muy interesante desde las siguientes consideraciones:

1. Etomilógicamente, el término alude a nociones de mundo, espacio, cosmos y tiempo; empero, la concepción no es aplicada en esos términos sino en lo relativo a la laicidad.

2. El término también ha sido escindido de términos como secularización y secularismo, fenómenos de gran complejidad en todos los ámbitos políticos, sociales, jurídicos, canónicos y otros, por lo que la construcción de la noción de secularidad debe elaborarse en estrecha relación con dichos fenómenos, cuestión que, insisto, ha sido desvinculada.

3. El concepto de la secularización contiene una significación jurídico-canónica, relativa al paso del estado eclesiástico al estado secular, i. e., la enagenación de los bienes eclesiásticos en beneficio de las instancias estatales. En el plano geopolítico implica la cesión de los poderes religiosos a la autoridad civil. En el plano cultural significa la abolición de elementos o de símbolos culturales de naturaleza explícitamente religiosa. MAX WEBER presentó una visión de la secularización en términos de "desencantamiento del mundo".

4. En congruencia con lo anterior, el concepto que trato debe forzosamente víncuilares a los otros citados, o de lo contrario el planteamiento queda mutilado y su estamento se descontextualiza.

5. Con independencia de lo arriba citado y al margen de posicionamientos teológicos, conceptuales, históricos etc., para mi es importante resaltar que toda aquella noción que desvincula, limita, coacciona, separa y otros adjetivos afines, el poder religioso del poder del estado, es considerado como característica de la modernidad; es decir, se asume entonces, que el despliegue religioso como institución, no representa más que estatismo y probablemente regresesión.

6. Entonces, mi pregunta es, ¿si estamos en presencia de un "sistema atávico y retardatario", porque en realidad, es un poder fáctico no sólo en el conglomerado social, sino dentro del poder real, constituido y positivo? Será pues que la humanidad se niega a esa modernidad, o la pretendida separación entre iglesia y estado, no es más que ficción. Es cuanto.

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