La noción de religación se ha intentado utilizar para definir filosóficamente a la religión (cualquiera que esta sea), en cuanto dimensión trascendental del ser humano, en aprovechamiento de la etimología tradicional, conforme a la cual "religio" significa "religatio"; así el sentido de la vida como tesis, lo es por que es una realidad "religada", o dicho en otras palabras, si la vida humana tiene sentido es por la religión, o bien la religión es la que confiere a la vida humana su sentido su "religación", en el entendido de que religión significa "religación del hombre con dios". Tales apuntes provienen de postulados católicos que condensé.
Ahora bien, ese concepto, otras inferencias de esa naturaleza verbigratia DIOS=LEY y la observación inherente al numeral 133 de la Constitución nacional, esbozados por el Maestro, me causan inquietud; interalia, 1. Debido a la postura de la grey católica nacional en lo referente al contrato de matrimonio y adopción de menores por parte de individuos del mismo sexo; 2. Por mi posición personal, y 3. No considero (aunque respeto) que la ley positiva "del hombre" tenga ingerencia con dios, entre otros posicionamientos.
Al hacer un análisis de la noción de religación y lo comentado respecto del contenido del ordial de marras (léase hipóstais, la divina trinidad et sit cetera), arribo a un posicionamiento que no pretende adoptar posturas políticas, teológicas ni exhaltar creencias o mecanismos conductuales; sin embargo, para el que esto escribe no es dable considerar que la religión es el estamento que da sentido a la vida del ser humano y, en consecuencia, la norma que rige su conducta en el conglomerado social, es la positiva.
El Maestro predicó al abordar el tema de mérito "les voy a hacer ruido", asumo pues que es una invitación a la reflexión como juristas que pretendemos ser. Recuerdo muy bien cuando mi apreciado profesor Dr. ROLANDO TAMAYO nos expuso en el aula "despues de diversos estudios y revisiones, no he localizado en mi corazón ley o norma alguna, como lo predicó San Agustín".
Entonces, para la "minoría" que representamos un pequeño sector poblacional con la capacidad de hacer una lectura consistente respecto del entorno nacional y la crisis política, económica, de inseguridad, de valores y otros altibajos más en la que estamos inmersos, es necesario dilucidar respecto de la conveniencia de hacer converger o no el sistema jurídico con postulados religiosos. Soy un firme convencido de la secularización y, conocedor del proceso histórico de la confección de la Leyes de Reforma y el costo que tuvieron.
Como corolario, se debe guardar una prudente distancia entre las instituciones republicanas y laicas de las que son propias de la "Via de la Conciliazione", ya que de otra manera, no se abona a restablecer el estado de derecho que se ha venido desquebrajando, siertamente no por ingerencias religiosas; empero, no se puede soslayar que las mismas han tenido un rol específico aunque todavía no preponderante, por lo que hay que hacer que así siga siendo así. Es cuanto.
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