lunes, 13 de septiembre de 2010

VICENTENARIO, CENTENARIO; CELEBRACIÓN?

Mucha algararabía producen los aniversarios de 200 y 100 años de la independencia y revolución, respectivamente. Gran parte de ese "ruido", emoción o connotación radica en los festejos respecto de tales fechas; sin embargo, vale la pena reflexionar al respecto.

Me surgen diversidad de cuestionamientos; a saber, podremos considerar que la mayoría de nacionales conocen al menos el significado de los mencionados acontecimientos históricos?, el país, como tal desde todas sus perpectivas, ya axiológícas, políticas, sociales, económicas y demás, está en condiciones de celebrar?, bajo dichas perspectivas, es ético generar la algarabía de marras? , los estamentos independentistas y revolucionarios, que persisten, de verdad transformaron ésta nación?; en fin, la lista podría ser cuasi interminable. Pero acotemos al respecto:

1. No puedo dejar de admirarme del sentir popular que, aun en contra de todo cuanto representa, se quiere alejar de su "realidad" y en connivencia con quienes gracias a su sufragio lo gobiernan, está dispuesto a olvidarse por lo menos unas cuantas horas de la tangible realidad y esa si es su realidad pues está plenamente consensuada, en que está inmerso, estamos para ser más puntual; es decir, el segmento más representativo (por número) del conglomerado social, está dispuesto a recibir la arenga en las diversas plazas públicas, aún cuando en cualquiera de ellas su integridad corre peligro (Morelia 15 de septiembre de 2008). Esa catársis será "sentido patriótico" o es una desviación colectiva "momentánea" para que ese sector de la población considere que la situación no está tan mal como lo es.

2.  Entre otras acepciones, independencia significa "capacidad para elegir y actuar con libertad y sin depender de un mando o autoridad extraña", por su parte, revolución es "una transformación profunda que supone una ruptura fundamental con el pasado". Tales nociones serán del dominio popular? asumo que no; entonces, por una parte, me preguntó ¿qué celebra pues el pueblo de méxico? cuando la historia ha sido tan trastocada (PORFIRIO DÍAZ puso a modo la fecha de la arenga independentista), eso será celebrar u honrar la historia? Por otra lado, si bien el pueblo elige a sus representantes, su libertad de accionar está totalmente disminiuda, ahora, el Estado, como tal, tendrá cabal autonomía en su toma de desiciones? Si un movimiento revolucionario implica un profundo cambio, analizando el contexto actual, podemos válidamente reconocer "esa profunda transformación", o solo ocurrió que el poder cambió de manos y de ideologías como hasta la fecha, sin ser puesto al servicio del pueblo (el poder) como debería de ser conforme a la tradicional y positiva teoría de la soberanía. Tal escrutinio demuestra que no. Entonces ¿qué exactamente se celebra?

3. Es evidente que la conmemoración de eventos históricos está repleta de mitos y ritos, que, como  se ha establecido en el curso, conforman el derecho; empero, bajo la óptica arriba predicada, quizá también podrían constituir el mecanismo de preservar el poder; luego, derecho y poder son sinónimos?, axiológicamente no, aunque la historia, justamente se empeña en demostrar lo contrario. Partiendo de lo expuesto el día de la fecha, vale la pena pues, dilucidar respecto a lo siguiente: el poder reconoce al derecho, o es éste el que reconoce a aquél. Es cuanto.

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