Como sabemos, doctrinalmente, la "primera generación" de derechos humanos emerge con la revolución francesa y se identifica como el reconocimiento del Estado de los derechos civiles y políticos del pueblo.
En ese tenor, se identifican diversas y subsecuentes "generaciones" de derechos humanos, las cuales desde luego y de manera sincrónica, van a la par del desarollo humano e incluso de la globalización.
Por ello me pregunto ¿nuestro país ha transitado hacia y por las diversas generaciones o, se quedó resagado en los estamentos de la primera?
No me refiero desde luego al reconocimiento que de tales derechos hace el Esatdo, noción que obviamente está agotada a virtud de que sabemos que asi es de una manera positiva y juridificada; pero, una cosa es reconcer y otra, muy diferente es cumplir.
No es el espacio de verter sesudas disertaciones e investigaciones pero sí para plantear ideas para la reflexión; interalia, más allá de las reglas inherentes a un sistema electoral emanado de la experiencia y referido en la Constitución, en aras de la democracia y en el marco de un Estado de Derecho, me pregunto: ¿acaso no debería ser viable, accesible pero sobre todo posible, lograr una candidatura ciudadana a un cargo público de elección popular? que acaso esa figura no es la más acabada de la noción de la democracia; yo creo que sí, pero en nuestro país, esa postura es más difícil de lograr hoy por hoy que conseguir un boleto para abordar en breve un avión espacial para volar allende de la atmosféra terrestre.
De ahí mi inquietud primegenia: México ya avanzó de la primera generación de los derechos humanos? Es cuanto.
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